22 de marzo de 2015

Follarse las mentes.

El placer no está en follar. Es igual que con las drogas. A mí no me atrae un buen culo, un par de tetas o una polla; mejor dicho… no es que no me atraigan, claro que me atraen, pero no me seducen. Me seducen las mentes, me seduce la inteligencia, me seduce una cara y un cuerpo cuando veo que hay una mente que los mueve la cual vale la pena conocer. Conocer, poseer, dominar, admirar. La mente. Haz el amor con las mentes. Hay que follarse a las mentes.

Extracto

18 de marzo de 2015

Calificativos no tan bien empleados.

A veces nos faltan palabras para explicar situaciones que atravesamos en nuestra vida, por buenas o malas, cuando superan nuestras expectativas las palabras nos resultan inaccesibles.
Así me pasó hoy en mi (no) clase.
"Deberías ir a la clase del profesor Briceño", me dijeron. "Es excelente", me dijeron. Luego de meditar durante un par de días sobre la posibilidad de sacrificar tres deliciosas horas de sueño por ir a escuchar a un tipo hablar toda la paja que igual tendría que volver a escuchar al día siguiente por otro profesor en la clase a la cual sí estoy inscrita, no era un decisión complicada. La respuesta lógica para casi cualquier ser humano hubiese sido fácil y predecible: no. Pero yo formo parte de aquellos que hacen que la oración anterior tenga un no sé entremedio. 
Claro que sí. 
Y fui a la clase más alucinante y fuerte de la historia de mi existencia. Es excelente profesor, y creo que puedo sacrificar tres horas de sueño semanales para seguir asistiendo a sus clases por el resto del semestre. Sublime es el adjetivo que más se acerca a mi impresión.

11 de marzo de 2015

Alguien como yo.

Te lo aseguro, no quieres a alguien como yo. ¿Para qué?, ¿para qué querer a alguien así?. Tengo una severa inestabilidad emocional, no soy muy buena expresando lo que siento, es más, a veces, muchas veces, no lo hago. También soy grosera, enojona y berrinchuda, hablo hasta por los codos, y de la vida entiendo poco pero río mucho; generalmente no pienso lo que hago, y mucho menos lo que digo. Soy cero sutil en mis comentarios, he ahí mi falta de conexión entre mi lengua y mi cerebro. Soy muchas cosas que no quieres, de verdad.

No quieres que alguien así, que te quiera bien, en las noches de lluvia y en los días de verano. Alguien que sienta que no pude alejarse de ti, por mucho que algunas veces le hagas daño. Créeme no quieres a alguien que pueda llegar a amar hasta lo que todos odian de ti, que dé todo lo poco que tiene. Alguien que te lea citas de sus autores favoritos, se emocione más por libros que por unos zapatos, que sea adicta al café aunque le haga mal y que lo tomé con mil cucharadas de azúcar con mayor frecuencia en los días lluviosos, en esos melancólicos. No quieres alguien que no pueda dejarte ir, porque simple y sencillamente te necesita más de lo que tú a ella, aunque no lo demuestre y siempre parezca la persona más fuerte; ¿te cuento un secreto? no es ni una pizca de valentía de lo que aparenta ser.

No quieres a alguien como yo, te aseguro que no. Para qué querer a alguien que tiene un millón de heridas de bala en el alma, y aun más en el corazón, y que espera con ansias el día que llegue alguien a sanarlas.

¿Lo ves?, ¿cómo es posible que quieras alguien así?

8 de marzo de 2015

Niña mala.

Quiero ser para ti lo que era la niña mala para Ricardo. Que me digas huachaferías y me quieras hasta la locura, como a nadie has querido y jamás querrás. Que te atrevas a arriesgarte a pesar de ser lastimado una y otra vez, probablemente no tantas porque no soy tan mala como la niña de Vargas Llosa; pero sí soy un poco tonta e imprudente, y eso te va a herir incluso aunque no quiera, y quiero que a pesar de eso te quedes e incluso me ames un poquito más. 

Quiero que me cures, me llenes del amor que tanta falta me ha hecho y llenes todos mis hoyos de a poquito. Que me hagas querer quedarme y sentir que me muero si me alejo. Quiero que seas una parte tan mía que no sepa ni quien soy si te vas, hasta el punto de no querer perderme ni mucho menos encontrarme en nadie más. 

Quiero tener esa seguridad de saber que no te atreverías a destrozarme porque tenemos la pasión de ellos. Quiero hacerte amar la vida con mi desenfreno. Quiero ser eso que siempre has querido y puedes tener. 

Quiero quererte y que me quieras, me odies, me desees, que te aferres pero que nunca dejes de sentir algo por mí porque yo jamás dejaría de sentirte. Quiero ser tu niña mala y tú mi Ricardo, y no al revés.

4 de marzo de 2015

Problema de sintaxis


Nuestra historia -exigua, escueta, corta, brevísima- fue el resultado del encadenamiento malogrado de aquellos silogismos encargados de otorgar el sentido a cualquier cosa: un problema de sintaxis.

25 de febrero de 2015

Aquí rigen otras leyes: negro sobre blanco.

¿Existe, pues, un mundo sobre el que tengo un dominio absoluto?
¿Un tiempo que ato con cadenas de signos?
¿Una existencia infinita a mis órdenes? 

La alegría de escribir.
La posibilidad de hacer perdurar.
La venganza de una mano mortal.

Wislawa Szymborska
(Traducción de Abel Murcia)

4 de febrero de 2015

La alegría de escribir.

¿Hacia dónde corre por el bosque escrito el corzo escrito?
¿A saciar su sed a las orillas del agua escrita que le calcará
el hocico cual hoja de papel carbón?
¿Por qué alza la cabeza? ¿Ha oído algo?
Silencio, palabra que cruje en el papel
y separa las ramas de la palabra bosque.
Wislawa Szymborska

1 de febrero de 2015