27 de octubre de 2020

Lo único que no

Quiero todas las comas y los puntos, quiero la lluvia y el desastre, mientras sea juntos. Despertar una mañana y que sigas aquí, besarte si me da la gana, romper la cama, comerte la cara, guardarme tu risa, arrancarte las ganas, morirnos a prisa, secarte los daños, quedarme tus años, una planta en la ventana, bailar lento sin decirnos nada, volvernos tormenta, recuperar la calma, regar la planta en la ventana, ver que ha dado flores, sentir el sol en el pelo, que me abraces y digas “te quiero”, construir un fuerte debajo de la mesa, usar la ropa de cobijas, que todos los días me elijas, ser tu risa, guardarme tu risa, comerme tu risa, ver la planta en la ventana, llorar porque está muerta, romper la ventana, cortarnos la risa, ver que ya no hay ganas, secarnos los daños, bailar lento sin decirnos nada, olvidar la calma… volver a empezar.


Quiero todas las comas y los puntos, menos ese terrible que marca el final. 

26 de octubre de 2020

El no-Nueve

Caminar contigo por la calle, unos pasos delante, solo para subirme la falda cuando no venga nadie y veas que me he dejado las bragas en casa. Podría decirte un viernes cualquiera en el balcón que te voy a querer el resto de mis días y luego saltar desde el piso 09.

Contigo he aprendido a vivir la vida con intensidad. A subirle la saturación a mis días. Es gracioso,  contrario a las apuestas de Sesma, realmente no nos vamos a morir a 200 km/h en la autopista porque nunca pasas de 80, pero igual se siente la adrenalina.

Hace un año me cuidabas de mis fantasmas mientras mandaba mi vida por la poceta una medianoche cualquiera. Yo solo espero que los sentimientos que nacieron esa noche sigan tan vigentes como cuando una madrugada borracho malcedías diciendo "Fucking Lucrecia" en tu sofá.

Los días pasan lentos pero con la certeza que las semanas siguen avanzando en el calendario. La distancia es mayor pero el tiempo solo nos acerca. No puede hacer otra cosa. Así es el amor: Una apuesta continua. Creemos que la cerilla no tocará el suelo cuando paremos a llenar el tanque en medio del viaje; creemos que, a pesar del calor, no volaremos por los aires. 

Y no lo haremos.
Te amo. 

12 de octubre de 2020

Ventanas llenas de lágrimas

No puedo respirar; mi cuerpo está flotando pero en mi cabeza estás. Joder, no puedo respirar. A veces me siento una máquina de autodestrucción, para que así, si me vieras feliz no podrías notar la diferencia. Tal vez seas tú quien está celebrando mi funeral cuando todavía no estoy muerta. 


"Si nadie me busca, no estoy perdida"; me digo a mí misma de consuelo. Estoy en medio del oceano gritando auxilio sin que nadie me escuche. Solo las olas, cabronas, que se ríen mientras me ahogan. 


No hables de mí en pasado. 

Joder, para eso mejor no hables de mí. 


Habla de mí en futuro. En presente. 

En somos, en estamos. 

En reecuentros. 

En besos. 


El soundtrack son las canciones de amor que te escribí en la distancia, cuando no sabía el poder que tiene el tiempo. A veces quisiera una promesa a la que aferrarme, un ojalá al que abrazar cuando las ventanas se me llenan de lágrimas, cuando no puedo ni respirar sin gritar. 


Olvídate de mi nombre. Tú no tienes derecho a llamarme por él. Para ti yo soy otra cosa; muchas cosas, pero no soy Lucrecia.


Te espero del otro lado del río, sin saber si hago bien pero sin poder hacer otra cosa. No puedo aparcar el mundo mientras te espero, pero lo intento.

Lo prometo.

2 de septiembre de 2020

Eres el amor de todas mis vidas

Llegaste a mi vida sin que te lo pidiera, sin esperarte, sin que te notara. Llegaste quedito, tranquilo y te metiste en mis ojos, en mis manos, en mis ganas, en mi cama, en mis noches, en mis pensamientos, en mis sonrisas, en mis sonrisas, en todas mis sonrisas.  
Te volviste mi mejor amigo, y estuviste ahí hasta que te volviste indispensable. Te volviste mi novio y quiero que seas mi esposo, el padre de mis hijos, el abuelo de mis nietos, el bisabuelo de los niños que nunca conoceremos. Quiero que seas él. 

Te amo, y te amo aún más porque me amas con cada defecto que tengo, y mira que tengo muchos. Porque respetas mi libertad y mi independencia y sin embargo me proteges. Te amo más de lo que jamás pensé amar a nadie incluso a mí misma y te amo para siempre. 

Yo no creo en la vida después de la vida, pero si existe, también quiero vivirla contigo. Te amo.

25 de agosto de 2020

No me voy si no vuelvo.

¿Qué hacemos con la vida cuando no cabe en una maleta? ¿Qué hacemos con los recuerdos cuando se nos escapan entre los dedos? No puedo respirar, mi mente es un torbellino constante que no puede parar. 

Todo lo que uno debe dejar. Libros, tazas, artes, sábanas, nostalgias. Frente al espejo, me repito a mi misma que la distancia física no es distancia social, pero resulta imposible de creer. ¿Qué otra prueba necesito? Mírennos a todos, después de 5 meses de cuarentena.

¿Cuánto tiempo es el tiempo? ¿Cada día, honestamente, tiene 24 horas? ¿Cuánto son 1.440 minutos? ¿Y un instante? 

¿Qué son los instantes?
Los instantes no vuelven.





No estás perdida si nadie te busca, no estás perdida si nadie te busca, no estás perdida. 

Estoy a la deriva en medio del océano, gritando auxilio sin que nadie me escuche. Cada ola me sacude con más pasión que la anterior. Pierdo la conciencia, pero no me ahogo. El futuro es una promesa que nadie sabe si puede mantener.  


"Solo espero que al volver, estén en su lugar las cosas que dejé", suena en mi reproductor.

No estás perdida si nadie te busca,
no estás perdida si nadie te busca.
No estás perdida.

30 de julio de 2020

De despedidas

Eres lo más bonito que he tenido y ni siquiera te conozco bien. Eres todo lo que quiero y jamás te voy a tener. Odio al tiempo por llegar temprano, tan sin avisar, antes de lo esperado.

Odio tener que dejarte ir sabiendo que nunca vas a regresar, odio no encontrar en mí la fuerza para hacer que te quedes, para abrazarnos y enamorarnos, para crecer de la mano. Entiéndeme, no es que no te quiera, es que no puedo darme el lujo de descubrir si al final de esta historia resulta que solo nos hacemos daño.

11 de mayo de 2020

Creaciones

Y me guiñas a lo lejos cuando sabes que te miro, y me pregunto si estos instantes, mientras tocas guitarra en medio de una conversación absurdamente profunda sobre las mujeres, la vida y el amor a media noche permanecerán en mi memoria el día que seamos cenizas. 

Si hace siete meses me hubiesen dicho que estaría aquí sentada hoy con un trago de ron en la mano, hubiese pensado que todo era una locura o un mal sueño. Pero, en cambio hoy, no quisiera estar en ningún otro lugar que compartiendo un sofá individual mientras vemos a Jhonny Deep en su versión más sensual y romántica. 

¿Hasta cuándo tiene sentido escapar? ¿Pueden estar tres personas, a un metro de distancia, cada una creando una pieza diferente? ¿Acaso una pandemia tiene sentido? ¿Quiénes somos?

25 de marzo de 2020

Cuarentena

Sin cobijas me levanto de esta cama vacía, el sol lo ilumina todo en este cuarto y yo me harto de este vacío extraño. Desayuno un poco. Leo un libro, miro el cielo, en este encierro sobra el tiempo. Termina el día, cinco tragos y de regreso al mismo cuarto vacío.