23 de junio de 2016

Preferiría contigo.

Si tuviera que vivir una vida, decidiría vivirla contigo, para que así cuando me pregunten si ha valido la pena, la duda no me invadiera ni un segundo.

Si tuviera que vivir una vida, sin duda decidiría vivirla contigo, para tomar el sol por las mañanas y nunca sentir el frío.

Si tuviera que vivir una vida, ¡oh, definitivamente decidiría vivirla contigo! Exigiría vivirla contigo. Moriría por vivirla contigo.



Y es que sin ti la vida, bueno… 
no tendría sentido.

17 de junio de 2016

Quédate, te amo.

Por favor nunca te vayas, te amo. Quédate, te amo. No preguntes por qué, te amo. No te vayas, te amo; no me veas. No me dejes de amar, te amo. No llores, te amo. No te rompas, te amo. No te duermas, te amo; no te muevas, no despiertes, no te des cuenta, no abras los ojos, no respires, no te mueras, no te muevas, no te muevas. Te amo. No te vayas.

14 de junio de 2016

Mi abismo; el mío.

Me gusta llegar a lo más profundo de mi abismo y decirle que lo quiero, porque es mío, gritar y escuchar el eco, sentirlo; me gusta mi abismo. 

Lo miro y me mira, y nos alejamos juntos. Nos alejamos juntos de todos los que me juzgan por amar a mi abismo, porque les parece extraño, porque le temen al suyo, porque no lo entienden, porque nunca han jugado a caerse en su propio abismo y que sea su profundidad la que los salve. Porque se temen a sí mismos. 

Pero yo te amo, mi abismo.

3 de junio de 2016

Pero tal vez sí

Tal vez no te amo, tal vez solo amo la forma de tu sonrisa, tus brazos cuando me aprietas fuerte y tu voz. Tal vez lo que siento por ti no es tan intenso, pero se agrava cuando me miras a los ojos en la mañana, cuando lloro entre tu pelo, o en los momentos en los que nadie me conoce más que tú. Tal vez no eres el que busco, pero me encuentro tan seguido en ti, que me pierdo. Tal vez no eres el amor de mi vida, pero me aterra que no estés en ella. Tal vez eres de otra pero yo te tengo, tal vez no me perteneces pero te cuido, tal vez no eres mío pero te quedas. Tal vez no te amo, pero seguramente sí.

30 de mayo de 2016

A veces

A veces yo también me siento llena, de todo, de nada, de dudas, de ti. De vacíos, de llenos, de anhelos, de escombros, de logros, de llanto y de tantos recuerdos que dejaste aquí. 

A veces yo también me rompo por dentro y espero sanar con el tiempo. 

En muchas ocasiones me he ocultado en sonrisas fingidas, en caminatas sin rumbo y en dolorosos nudos en la garganta. 

A veces yo también siento que exploto de tanto que guardo, que si acumulo un poco más me voy a derrumbar. 

A veces me siento tan llena que me quiero vaciar, pero solo a veces, el resto del tiempo me siento viva y libre de mantenerme en el intento de continuar.

27 de mayo de 2016

Soy y escribo, a veces río

Soy como el viento, ese que vuela las hojas caídas de los árboles en otoño, el que le levanta la falda a las chicas al caminar, el que te despeina al pasar; soy como el viento, impredecible e indeciso. Soy como un pensamiento, ese que no puedes concluir, el que no puedes dejar ir de tu mente. Soy como un pensamiento a medio terminar.

También soy como las letras, esas que no sabes cómo acomodar al escribir, ni en tu vida. Aquellas que sientes que no son suficientemente claras para poder expresarte.


Soy muchas personas, muchos sentimientos, muchas cosas y al final solo soy una persona tratando de aferrar a eso que cree ser... No sé quién soy, ni en dónde estoy, y mucho menos sé a donde voy. Soy y escribo, a veces río, lloro, a veces sólo existo. Otras no.


Tengo goteras en los ojos, emociones en mis besos, una voz con la que grito, piernas para saltar y alas para volar, y a veces hasta bailo.

10 de mayo de 2016

¡Es hora de soñar!

Hace muchos años, cuando en mí todavía no existía el miedo, soñé con un sueño que ya casi no recuerdo. Soñé que era todo lo que quería ser y no dejaba que nada ni nadie se opusiera. Soñé que tenía un puñado de globos de colores y flotaba amarrada de ellos hasta llegar a un lugar en el que la gente sabía volar y me aceptaban porque yo también había aprendido a hacerlo. Soñé que antes de morir vivía. Soñé que no me acostumbraba a la costumbre de hacer siempre lo que puedo, y no lo que quiero. 

Y soñé. 

Hace muchos años soñé que no era hoy y que yo no había dejado de soñar. 

Hace muchos años soñé mis sueños.

28 de abril de 2016

Vuelo

Quiero caminar bajo la lluvia sin preocuparme por el frío, llorar sin temor a ser juzgada, correr hasta sentir que tengo alas. Quiero sonreír llena de vida, plena de todo. Quiero respirar el tiempo, detener el aire, flotar por tan sólo un momento.


Amo estar despierta, poder vivir mis sueños; me apasiona todo, hasta lo que no tengo. Quiero y quiero tanto que me pierdo. Me pierdo en instantes fascinantes… 
me encuentro.